Kike Calvo Fotografía

domingo, 29 de agosto de 2010

Desde el Objetivo de KIKE CALVO: La nueva revolución digital


En un reciente viaje a Galápagos, comencé a reflexionar sobre el cambio en nuestra percepción de la naturaleza y del medioambiente, y sobre la forma en que las nuevas tecnologías dan acceso a millones de personas a captar escenas salidas de National Geographic, con equipos relativamente sencillos.

En una entrevista que realizé a David Doubilet para un libro en el que estoy trabajando, hablamos de que en muchas sociedades, es habitual que los miembros de más de 13 años de muchas familias, cuenten ya con sus cámaras digitales. Equipos compactos y robustos como la Lumix TS10 de 14,1 megapixels, permiten a los aficionados sumergirse y fotografiar leones marinos mientras realizan snorkel, o instantáneas digitales mientras navegan y las olas impactan en la cubierta de un velero. Se han convertido en regalos habituales, para jóvenes y mayores. Ya nadie teme que la cámara caiga por error a la piscina o que el sobrino la estrelle desde más de un metro de altura, mientras juega sentado en la mesa. En septiembre, Panasonic lanza la HDC-SDT750, la primera videocámara para consumidores del mundo en tres dimensiones. Tuve la suerte de ser uno de los primeros en probarla en la isla galapagueña de Santa Cruz, y quedé maravillado ante lo que el futuro nos depara. Armados con gafas, los visitantes de museos o centros de interpretación en lugares turísticos de todo el mundo, se sentarán frente a televisores 3D, descubriendo las bellezas o tristezas del mundo en el que vivimos en tres dimenisiones, siendo sorprendidos por la calidad, como lo fueron al ver Avatar en las pantallas del celuloide.



Hace ya años, cuando comencé mi carrera como fotógrafo en la Estación Charles Darwin, realizé imágenes en el archipiélago con las cámaras compactas del momento. En mi última expedición, además de mis otros equipos, llevé conmigo la nueva Lumix LX5, documentando las diferentes islas en blanco y negro usando el modo creativo que la marca denomina My Color.

Hoy más que nunca, son los ojos del fotógrafo los que marcan la diferencia, ya que las distintas marcas suben cada día más el listón de lo posible gracias a los nuevos avances. Si lo pensamos, no hace tanto que el negativo dejó paso a los archivos digitales. ¿Estaremos entrando en una nueva dimensión?