Kike Calvo Fotografía

miércoles, 23 de enero de 2008

Terrazas flotantes sobre el mar del sur de China


Heraldo de Aragón. Frontera Azul. Suplemento de Medio Ambiente.Fecha: Lunes 21 de enero del 2008.

Texto y foto: ©KIKE CALVO

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La semana pasada escribí desde el sur de Tailandia y, ahora mismo, tras un breve paso por Kuala Lumpur, me encuentro en la selva de Borneo, concretamente en Sabah, una remota provincia al este de Malaasia, bañada por el verdoso mar del sur de China.

Tras coger un talibu, o lo que es lo mismo, un barco tradicional, he conseguido acceder hasta la isla de Gaya, un paradisiaco enclave perteneciente al Parque Marino del Turku Abdul Rahaman, junto a cuatro islas más: Manukan, Manutik, Sapi y Sulug.

A pesar del nuevo proyecto para patrullar por el parque, dentro de sus límites aún se pesca utilizando cianuro, para conseguir que las langostas salgan de sus guaridas. Los pescadores también usan la técnica llamada "fish bombing" que no es sino producir explosiones en el mar, de manera que los peces queden flotando en la superficie.

Yusury, un tímido pescador local, me explica, bajando la mirada, cómo entre las capturas más parecidas está el atún. "La semana pasada -me relata-, junto a la isla de Sepenaggok, tuvimos un encuentro con el tiburón ballena. Suelen aparecer en esta época del año". La razón es la alta concentración de plancton en el agua, lo que a su vez hace que la visibilidad sea muy reducida cuando uno se pone unas gafas de bucear.

En un extremo de la isla se levanta el Gayana Eco Resort, un pequeño rincón del paraíso. Varias cabañas de madera construídas sobre el agua recuerdan los paisajes de Tahití. La confluencia de este punto de tres ecosistemas, arrecife de coral, manglar y praderas de algas, lo convierte en algo único.

Cae la noche. Rociado de loción antimosquito, redacto este texto sentado en la terraza, mientras observo a un gecko, un pequeño lagarto autóctono, que parece inmóvil sobre una vieja lámpara, al lado de la tecnología que nos conecta al mundo. Buenas noches. Mañana será otro día.

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