Kike Calvo Fotografía

lunes, 3 de diciembre de 2007

¿Pero dónde están los flamencos?


Heraldo de Aragón. Frontera Azul. Suplemento de Medio Ambiente.
Fecha: Lunes 3 de diciembre del 2007

Texto y foto: ©KIKE CALVO

Este material está disponible en este blog para uso privado. Está prohibido su uso no autorizado, así como toda diseminación, distribución, publicación o reproducción no autorizada, total o parcial.


África: tierra de exploradores e inspiración para decenas de novelas y de películas. Me cautivó desde la primera vez que puse mis pies sobre ella. Dentro de sus maravillas naturales se encuentra el lago Nakuru, en Kenia: 62 km2 de agua poco profunda y alcalina. Una extensa superficie que estaba decorada con pinceladas rosadas. Y no, no son los minerales de la zona de lo que hablo, sino de los miles de flamencos (Phoeniconaias minor) que, hasta hace poco, cubrían la superficie.

El lago fue considerado como un santuario de aves allá por 1960, convirtiéndose en un parque nacional en 1968. Desde Nairobi es un viaje de 140 km. hacia el oeste, en la provincia del valle del Rift. Nakuru significa “polvo” o “lugar polvoriento” en la lengua maasai. Y es lo que está sucediendo en la zona. Los flamencos se están tornando en polvo tras morir. Donde en tiempo hubo miles, hoy apenas se ven. Incluso los guías turísticos evitan ciertas zonas, para que el visitante no vea las decenas de esqueletos que, de forma casi artística, decoran los contornos del lago. La presencia de metales pesados como plomo, zinc o cobre parecen ser las causas de la mortalidad. Las aguas residuales urbanas y los vertidos industriales no regulados, el origen.

Tras horas de viaje, llegamos a Nakuru. Bajo del todo terreno, y comento en voz alta con el guía.
- ¿Dónde están los flamencos?
-Mira -me responde-, ¿ves qué bonitas son las acacias que bordean al lago?
- Sí, pero ¿dónde están los flamencos? -reitero.
Esta vez, no hay respuesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario